En lugar de otra cosa.
Semiótica de los signos extremos.
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Esquema de cámara oscura clásica.

Inversa camera obscura: "El proyector de sólidos (o el sueño de una roca)", João Maria Gusmão y Pedro Paiva (2008).

La cámara oscura clásica, la que fascinó a Aristóteles y a Leonardo, operaba como un receptáculo, una especie de trampa óptica que permitía la entrada de una cierta imago mundi al interior de una estancia o de una caja. Esto suponía de hecho la adición al mecanismo de la percepción de un interesante intermedio entre el ojo y el resto del mundo: una imagen icónica pero a la vez dinámica, indicialmente conectada a su referente, uno de los primeros iconos, por decirlo de algún modo, de circuito cerrado (tras la sombra y la imagen especular).

La cámara oscura construida por João Maria Gusmão y Pedro Paiva opera de modo exactamente inverso. Está hecha para proyectar el interior de la cámara al mundo. Está hecha para producir el icono, no de lo de afuera dentro, sino de lo de adentro fuera.

En la cámara oscura clásica, la luz transportadora de la imagen procedía del exterior. En la cámara de Gusmão y Paiva, la luz que ilumina el interior de la caja también está inicialmente contenida por ella, ya que debe transportar la imagen de ciertos objetos cuyo encierro comparte, a una pared próxima sumida en la oscuridad, sobre la que se proyecta y a la que, por tanto, ilumina.

En la primera se trataba de dar prisión a la luz. En esta otra, por el contrario, lo que por un lado se encierra o enclaustra, los objetos, por el otro se libera. Y el agente liberador es, precisamente, la luz.

En aquella el tránsito de la luz hacia el interior de la caja por un pequeño orificio, producía una imagen invertida del mundo. En esta se invierte el contenido de la caja, se pone la escena patas arriba en su interior, para que el icono resultante se pueda leer del derecho y bien. La naturalidad de la imagen proyectada, deudora de su coherencia casi total con la ley de la gravedad, se consigue, por tanto, mediante el trabajoso artificio de construir la escena interior, literalmente, contra esa misma ley.

A uno se le ocurre una pregunta: ¿es el proyector una cámara oscura invertida, o, más bien, es la cámara oscura un proyector al revés? La genialidad de los Lumiére fue pensar como proyector la cámara de cine, que otros inventaron antes. De algún modo, Gusmão y Paiva recrean con esta pieza ese momento epifánico de la historia de la representación.

Rubén Díaz de Corcuera.
Super iconos.
Noviembre 22, 2008

 

Gato sobre gato.
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Comunicación al X Congreso Internacional de Semiótica, SEMIO2009. Signos extremos en el arte contemporáneo.


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Auto Pigmalion (Sine die).


Trastorno bipolar (Blog personal en KREA).
El estado del arte en Vitoria (BLOG de crítica).
La Suite Kali 2002.

Signo.
Significante.
Intérprete.
Referente.
Denotación.
Objeto.
Mundo.
Realidad.
Icono.
Súper icono.
Ultra Signo.
Índice.
Alteridad.
Economía expresiva.
Abstracto.
El todo.
Absoluto.
Reconocimiento.
Signos extremos.


Signos extremos como objeto de investigación.

Los problemas de la denotación.

La iconicidad como progreso hacia el objeto.

Lo abstracto como problema.

El todo como problema.

Conclusiones

Súper iconos.
Ultra signos.
Lo abstracto.
El todo.

Bibliografía.

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Rubén Díaz de Corcuera Díaz